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IMIPENEM Actualizaciones en Neumonía Nosocomial
Factores de riesgo en neumonía nosocomial, Medidas relacionadas para la prevención.
La neumonía intrahospitalaria es la segunda infección nosocomial en frecuencia, incrementándose en áreas de cuidados críticos, con importante morbimortalidad e impacto en los costos. Según datos publicados en la revista Chest, los resultados de un estudio multicéntrico revelaron una incidencia de 3+/- 1.4 por cada 1000 admisiones hospitalarias con una mortalidad cruda del 26% (14% de mortalidad atribuible), la incidencia en pacientes intubados se encuentra entre el 9 y 27%, con una mortalidad entre 33 y 50%. (3)
Es muy importante su adecuado manejo teniendo en cuenta la aparición de nuevos gérmenes resistentes, para lo cual es fundamental el diseño de guías de tratamiento.
Principales puntos y recomendaciones en factores de riesgo modificables con diferentes niveles de evidencia
Según Guías de American Thoracic Society (1)
Las nuevas guías de American Thoracic Society incluyen actuales recomendaciones para el manejo de la neumonía nosocomial , incluyendo la neumonía asociada a ventilación mecánica (NAV) y aquellos pacientes que adquirieron la enfermedad por contacto con el sistema sanitario pero que no se encuentran hospitalizados al momento de desarrollar la neumonía.
Profilaxis general
- Efectivas medidas para el control de infecciones: educación del staff; cumplimiento del lavado de manos; medidas de aislamiento para evitar la infección cruzada de bacterias con resistencia a múltiples drogas; deben ser realizadas rutinariamente.
- Vigilancia de las infecciones en unidades de cuidados críticos: identificar y cuantificar patógenos endémicos y multirresistentes; diseño de guías apropiadas para el control de infecciones, terapia antimicrobiana para pacientes con sospecha de neumonía nosocomial u otras infecciones nosocomiales.
Intubación y ventilación mecánica
- Deberá evitarse de ser posible la intubación y reintubación
- Ventilación no invasiva debe ser utilizada cada vez que sea posible.
- Intubación orotraqueal y sonda orogástrica debe ser preferida a la intubación nasotraqueal o sonda nasogátrica para prevenir sinusitis nosocomial y reducir el riesgo de neumonía nosocomial, aunque la causalidad directa no ha sido probada.
- Continua aspiración de secreciones subglóticas puede reducir el riesgo de neumonía nosocomial de comienzo temprano.
- La presión del manguito del tubo endotraqueal deberá mantenerse superior a 20 cm H20 para prevenir la filtración de bacterias patógenas alrededor del manguito en el tracto respiratorio inferior
- Los circuitos de la ventilación deben mantenerse libres de condensaciones
- Los humidificadores pasivos o intercambiadores de humedad y temperatura decrecen la colonización del circuito, sin datos consistentes de que pueda ser una medida preventiva de la neumonía
- Reducir la duración de la intubación y ventilación mecánica puede prevenir la NAV, alcanzándose con adecuados protocolos de sedación y acelerar el destete.
- Adecuados niveles de staff en las áreas de cuidados intensivos (UCI) puede reducir días de internación, mejoría en las prácticas de control de infecciones y reducir la duración de la ventilación mecánica.
Aspiración, posición corporal y alimentación enteral
- Los pacientes deben estar en posición semireclinada (30-45°) supina, para prevenir la aspiración, especialmente cuando recibe alimentación enteral
- La alimentación enteral es preferida a la alimentación parenteral para reducir el riesgo de translocación bacteriana y complicaciones relacionadas con catéteres intravenosos centrales.
Modulación de la colonización: antisépticos orales y antibióticos
- El uso profiláctico de antibióticos orales en pacientes con neumonía nosocomial , con o sin antibióticos sistémicos, reduce la incidencia de NAV, pero no es recomendada de rutina fundamentalmente en pacientes que pueden estar colonizados con patógenos multirresistentes.
- La administración previa de antibióticos sistémicos ha reducido el riesgo de neumonía nosocomial en algunos grupos de pacientes, pero si un antecedente de administración previa está presente al comienzo de la infección se debe sospechar la presencia de un patógeno multiresistente.
- La modulación de la colonización orofaringea con el uso de clorhexidina oral ha prevenido la neumonía nosocomial adquirida en unidades de cuidados críticos en algunas poblaciones de pacientes como aquellos a los que se les realizó un bypass coronario, pero su uso rutinario no es recomendado hasta tener más datos.
- Deberán evitarse, de ser posible, protocolos de sedación muy profundos constantes o agentes paralizantes que depriman el reflejo de la tos e incremente el riesgo de neumonía nosocomial.
Profilaxis de hemorragias de úlceras por stress, transfusión e hiperglucemia
- Datos comparativos de estudios randomizados sugieren una tendencia reducida hacia la NAV con sucralfato, pero posee una leve incidencia mayor de hemorragia gástrica, comparado con H2 antagonistas. Si es necesario, la profilaxis de la hemorragia por stress es aceptable con sucralfato o H2 antagonistas.
- El uso de transfusiones de glóbulos rojos deben ser conducidos con una política restrictiva. En un estudio randomizado prospectivo el uso de transfusiones de glóbulos rojos deplecionados de leucocitos redujo la incidencia de infecciones post-operatorias, y específicamente redujo la incidencia de neumonía en pacientes de cirugía colorectal. Su aplicación deberá ser aún determinada.
- La insulinoterapia intensiva para mantener niveles de glucemia de 80 a 110 mg/dl en pacientes de UCI redujo las bacteriemias, duración de la ventilación mecánica, estadía en UCI, morbilidad y mortalidad.
Según Recomendaciones ALAT (2)
Especialistas del Grupo Argentino-Latinoamericano de estudio de la neumonía nosocomial (GALANN) han elaborado un consenso en neumonía intrahospitalaria como resultado del trabajo de un comité ad Hoc, lo cual es de vital importancia para su adaptación a las particularidades de la región y patrones locales epidemiológicos, ya que en determinados puntos las recomendaciones realizadas en otras regiones no pueden tener un alcance internacional. A continuación se cita un resumen de las principales estrategias de prevención que menciona la guía clínica:
Medidas no farmacológicas
Generales
- Educación del personal dentro de los programas de control de infecciones
- Vigilancia epidemiológica implementada frente a brotes de neumonía intrahospitalaria, en especial en UCI.
- Disponer de mayor número de enfermeras profesionales con alto nivel académico, equipos multidisciplinarios, y kinesiólogos entrenados en áreas críticas y en ventilación mecánica
- Estrategias para evitar la intubación endotraqueal y la ventilación mecánica convencional o reducir su duración.
- La implementación de protocolos de destete disminuye la duración de la ventilación mecánica invasiva
- Importancia del lavado de manos para evitar el contagio de persona a persona.
- Uso de guantes y camisolín
- Posición del paciente, la cabecera a 30-45° es una medida simple para disminuir la incidencia de neumonía asociada a ventilación mecánica (NAV). Debe implementarse en pacientes que reciben alimentación enteral, aunque no estén ventilados.
- Evitar grandes volúmenes gástricos en la alimentación enteral.
- Alimentación enteral: Aunque la alimentación enteral es un factor de riesgo para NAV se la prefiere sobre los riesgos de la alimentación parenteral. Es muy importante extremar las condiciones para evitar contaminaciones y efectuar controles bacteriológicos.
- Prevención de la contaminación/aspiración de secreciones del circuito respiratorio y sus interfases. Debe proveerse calor y humedad al gas provisto por el respirador.
- Alto cuidado en los circuitos externos en ventilación mecánica, realizar cambios espaciados o ninguno hasta el cese de la ventilación mecánica, salvo que existan secreciones, sangre o agua en exceso en las tubuladuras.
- Utilizar agua estéril o pasteurizada en los fluidos que se utilizan en los humidificadores a burbuja.
- Reducción de NAV con el uso de humidificadores pasivos (intercambiadores de humedad y temperatura) frente a la humidificación activa.
- Se debe utilizar sólo agua pasteurizada o estéril para retirar las secreciones del catéter de aspiración si va a ser reutilizado.
- Los nebulizadores de pequeño volumen para administración de medicamentos entre tratamientos en un mismo paciente se deben desinfectar, enjuagar con agua estéril y secar al aire
- Todos los equipos y dispositivos respiratorios cuando se emplean en diferentes pacientes, se deben esterilizar o someter a desinfección de alto grado (Ej. espirómetros, sensores de oxígeno, etc)
- No deben utilizarse humidificadores de ambiente de alto volumen que generen aerosoles, a excepción de que se puedan esterilizar o someter a desinfección química de alto grado por lo menos una vez al día, y sólo deben ser rellenados con agua estéril.
Vía respiratoria artificial
- Los balones de baja presión y gran volumen tienen pliegues longitudinales que permiten la aspiración silente
- El sistema de aspiración subglótica continua reduce la incidencia de NAV temprana
- Es recomendable la intubación orotraqueal frente a la nasotraqueal
- Aplicar técnicas asépticas para el cambio del tubo de traqueostomía
Medidas farmacológicas
- Para la prevención de hemorragias por úlceras de stress, según surge de varios metaanálisis es conveniente usar el sucralfato en pacientes con riesgo bajo o moderado de hemorragia.
- La utilización del clorhexidina gluconato al 0,12% como enjuague oral podría ser útil para la prevención en enfermos graves con riesgo de neumonía intrahospitalaria
- No administrar profilaxis antibiótica de forma sistemática a los pacientes críticos u otros pacientes con el objetivo de evitar una Neumonía intrahospitalaria
Bibliografía
1. American Thoracic Society Doduments. Guidelines for the management of adults with hospital-acquired, ventilador-associated, and healthcare-associated pneumonia. Official Statement of the American Thoracic Society and The Infectious Diseases Society of America. Am J Respir Crit Care Med Vol 171. pp388-416, 2005. Niederman M.S., Craven D.E., Bonten M.J. Chastre J., Craig W.A., Fagon J.Y., may J., Jacoby G.A., Kollef M.H., Luna C.M., Mandell L.A., Torres A., Wunderrink R.G.
2. Recomendaciones ALAT . Neumonía intrahospitalaria: guía clínica aplicable a Latinoamérica preparada en común por diferentes especialistas. Asociación Argentina de Medicina Respiratoria, Asociación Latinoamericana del Tórax, Sociedad Argentina de Terapia Intensiva, Sociedad Argentina de Infectología, Sociedad Argentina de Bacteriología Clínica. Luna C.M., Monteverde A., Rodríguez A., Apesteguía C., Zabert G., Ilutovich S., Menga G., Vasen W., Díez A.R., Mera J.
3. Implementation of guidelines on hospital-acquired pneumonia. Antoni Torres. Chest 2005;128;1900-1902.
Impacto de las guías de tratamiento en neumonía nosocomial
Aproximadamente el 60% de las muertes por infecciones nosocomiales son debidas a neumonías intrahospitalarias. En EEUU el costo anual para el tratamiento de esta patología alcanza los 10 billones de dólares. Es muy importante la implementación de protocolos basados en evidencia para reducir la mortalidad, con el desarrollo de guías de manejo para estas patologías.
Un estudio de cohorte observacional publicado en la revista Chest muestra la diferencia en dos grupos de pacientes antes y después de la implementación de guías clínicas. (1)
Como conclusión la implementación de las guías resultó en un mayor porcentaje de pacientes con tratamiento adecuado (81% versus 46%), y menor mortalidad a los 14 días (8% versus 23%).
El apropiado uso del imipenem de acuerdo a las guías ocurrió en el 74 % de los casos sin incremento de la resistencia bacteriana a dicho antibiótico al fin del estudio (Grafico 1). El tratamiento de desescalamiento fue exitoso, utilizando una terapia inicial empírica con antibióticos de amplio espectro reevaluando la posibilidad a los 3 días de cambiar a un antibiótico con un espectro menor, mejorando la utilización de un tratamiento antibiótico adecuado, la sobrevida a corto plazo y sin incremento de patógenos resistentes emergentes. (1)
Bibliografía
1. Impact of clinical Guidelines in the management of severe hospital-acquired pneumonia. Soo Hoo Guy e col. Chest 2005;128;2778-2787.
2. Implementation of guidelines on hospital-acquired pneumonia. Antoni Torres. Chest 2005;128;1900-1902.
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